Recreación

Ressence Type 3.

Ressence Type 3.

Es algo así como reinterpretar la esencia del movimiento del reloj. El belga Benoit Mintiens presentó su invención en la feria de Basilea de 2010. El Ressence tiene la esfera con las indicaciones horarias separadas, como los reguladores. Aunque lo más notable de su creación es el movimiento rotatorio del dial y las subesferas al compás de los minutos, aunque no hayan sido los primeros en proponer ese juego visual.

El modelo que llevan este año a Basilea añade la fecha y el día de la semana a las indicaciones horarias de las primeras versiones. Pero, sobre todo, lo que añade es poderío visual. La doble fila de indicaciones que forman los minutos y la fecha en la parte exterior de la esfera resultan impresionantes estéticamente. Además, la sensación de perfección se ve incrementada por la ausencia de corona para cambiar las indicaciones.

Ressence

Frontal, fondo y vista nocturna de la esfera con indicaciones luminiscentes.

Mide 44 milímetros de diámetro y 15 de grosor. Utiliza un mecanismo automático ETA 2824, y tanto la esfera como el fondo están recubiertos con cristal de zafiro. Es el fondo de zafiro el que hace las veces de corona, cambiando su posición para acceder a las diferentes funciones: dar cuerda, cambiar la fecha y poner el reloj en hora. Un sistema de engranajes gravitacional permite que el ajuste de la hora se desconecte simplemente invirtiendo el reloj.

type3-C2El precio gira en torno a los 15.000 euros.

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Brilliant & Reasons

Imagen

Bell&Ross 01 Aviation Collection 2013: Climb, Airspeed y Heading Indicator.

Vender con argumentos. La mayoría de los relojes que fabrica Bell&Ross utilizan movimientos mecánicos automáticos corrientes, de base ETA. En ningún caso quiere esto decir que técnicamente sean relojes de poco mérito. Algunos de ellos son piezas complicadas. Pero su estrategia de producto basada en montar maquinarias normales les permite venderlos a precios razonables (entre 3.000 y 4.500 euros).

B&R

B&R 01 Altimeter, Horizon, Turn Coordinator, Compass y Red Radar.

Probablemente, lo que ha llevado al éxito a B&R es su capacidad para contar historias con sus productos. Aborda la relojería como si se tratara de una suerte de narración literaria o cinematográfica. El género aeronáutico es sin duda su principal filón argumental. El primer capítulo lo escribieron en 2005 con el lanzamiento del BR 01 Instrument, después llegaron el BR01 Compass (2010), el BR01 Radar (2011) y, en 2012, la Aviation Collection formada por el BR 01 Horizon, el Altimeter, y el Turn Coordinator.

Ahora presentan otro trío (BR 01 Climb, Airspeed y Heading Indicator) dentro de esta colección, en edición limitada a 999 unidades de cada modelo. En PuristSPro detallan cómo son los tres nuevos relojes que podrán verse en Basilea 2013.

Caja

También ofrecen una caja de coleccionista en edición limitada a 99 ejemplares que contiene los seis relojes de la Aviation Collection: BR 01 Horizon, Altimeter, Turn Coordinator, Heading Indicator, Airspeed y Climb.

B&R

Si bien Panerai es probablemente el mayor éxito del marketing relojero de todos los tiempos (convertir una fábrica de relojes para buzos militares en una de las marcas más deseadas de la relojería de lujo no es cualquier cosa), quienes probablemente más se han acercado a ese modelo de negocio con acierto han sido Bruno Belamich y Carlos A. Rosillo.

Al igual que Officine Panerai, Bell&Ross encarna un modelo de negocio digno de formar parte de los ejemplos que se enseñan en las escuelas del ramo. Todo lo han hecho bien. Su posición en el mercado partiendo de la nada así lo refrenda. Probablemente, han sido capaces de acertar en lo más complicado: diseñar relojes que seducen a muchas personas de cualquier condición y nacionalidad.

A estos no hay que explicarles nada sobre cuál es su ‘target’. Prácticamente no fallan una.

La reinterpretación presentada en Basilea del modelo de horas saltantes que en 2002 encargaron a Vincent Calabrese es subyugadora.

B&R WW1 Horas saltantes de oro rosa

Movimiento mecánico de cuerda automática. Hora saltante. Tornillos azulados, masa oscilante y puentes decorados y grabados ‘con motivos ‘Côtes de Genève’’.
Funciones: indicación de las horas en ventanilla a las 12; de los minutos, aguja central; y reserva de marcha a las 6 horas.
Caja: 42 mm de diámetro, de oro rosa de 18 quilates. Cristal de zafiro antirreflejos. Fondo de zafiro.
Hermeticidad: 100 m
Edición limitada a 50 unidades (25, la versión de platino).
Precio: 19.000 euros (29.000, la edición de platino).

Lo bordan.

Mikrorevolution

Mikros, de TAG Heuer.

Pura admiración técnica. Las empresas crecen cuando innovan. Innovan cuando permiten crecer a quienes forman parte de ellas, en la mayoría de las ocasiones porque, quienes forman parte de ellas, transforman la fe en sí mismos en ideas audaces.

Todo suena a calculada teoría de escuela de negocios. ¡Qué le vamos a hacer!

A simple vista, parece que eso es lo que ha pasado en TAG Heuer. Una empresa que durante años parecía que siempre caminaba sobre la misma baldosa (recuerden aquello de la maquinaria Seiko), pero que ahora ha decidido hacer honor a su nombre y fabricar relojes de vanguardia.

A quienes interese el asunto, recomiendo el artículo de Ernest Valls en el último número (39) de la revista MDT. A quien aprecie esta marca, le resultará gratificante visitar la web calibre11.com, todo TAG Heuer contado con precisión.

En esa página también puede verse el TAG Heuer Mikrotourbillon S.

TAG Heuer Mikrotourbillon S.

La precisión mecánica. Un anhelo noble, honrado. Quizá esté entre esos que hacen mejor a la Humanidad.

Así contaron la noticia en la pasada Feria de Basilea.

Seikos

Seikos.

Disculpen la urgencia y el tono. Se trata solo de compartir una imagen. Un desahogo estético que, una vez más, nace de la nostalgia. En ocasiones me siento incapaz de vigilar el fiordo. Lamento cualquier interrupción.

POD

Ikepod Horizon HHR90. Oro rojo.

Probablemente fiarlo todo a su magia no es suficiente, pero el diseño ha sido capaz de mantener a flote más de una empresa. Y es que lo de Marc Newson es una vaina. La empresa de relojes para la que diseña ha sufrido múltiples avatares desde que nació en 1994. Pero el australiano tira de chistera y siempre saca algún conejo efímero, sobrio y elegante que les levanta el ánimo.

Newson tiene la virtud de resultar elegante incluso cuando arma escándalo. La disposición de elementos, las tipografías, la colocación del logotipo, la arquitectura de las cajas, su clasicismo lleno de riesgos… Cosas de artistas.

Ikepod Horizon Jeff Koons.

Parece que en los últimos tiempos Ikepod ha optado por la exclusividad. Sus últimas referencias de relojes de pulsera se mueven entre los 10.500 euros del Horizon HHT20 y los 36.000 del Horizon HHP90. Entre ellas, brilla con luz propia el Horizon HHTJK, con su esfera ilustrada por Jeff Koons. La escultórica caja circular es de titanio y mide 44 mm de diámetro. Le da vida el calibre automático ETA 2892.

En la web de Newson se pueden encontrar el germen de los POD Watches, el Mystery Clock, el Hourglass o los frutos de su relación con Jaeger-LeCoultre, para quienes ha diseñado una versión del Atmos.

Mystery Clock. POD. 1989.

POD Watch. 1986.

The Hourglass. Ikepod. 2010.

Atmos 566. Jaeger-LeCoultre. 2010.

Un par de bolas

Probablemente, la antítesis de la elegancia sea la vulgaridad. En ocasiones, la línea que las separa es sutil: lo extravagante y sofisticado puede confundirse fácilmente con lo chabacano.

Hermès Pendulette Boule y Hermès Pendulette Boule Spirale.

Sin duda, Hermès (1837) es uno de los bastiones mundiales entre quienes entienden dónde está la diferencia. Su relación con la relojería viene de lejos, aunque en los últimos años se ha estrechado de manera notable. En 2003 inició su relación con Vaucher Manufacture Fleurier.

Vaucher es una de las manufacturas suizas más antiguas. Originaria de la localidad de Fleurier, fue fundada a mediados del siglo XVIII. La firma es una de las creadoras del sello de calidad Fleurier Quality Foundation.

En 2006, Hermès compró el 25% de sus acciones. Desde entonces su catálogo de relojes se ha enriquecido con modelos que son ejemplo de calidad técnica. El Arceau Temps Suspendu es un buen ejemplo.

La Montre Hermès ha seguido su política de adquisiciones. El pasado mes de octubre se hizo con el 32,5% del fabricante de cajas de relojes Joseph Erard Holding.

Maquinarias del Pendulette Boule y del Boule Spirale.

Sus dos bolas son relojes de sobremesa, pisapapeles de lujo que dan la hora gracias a maquinarias de primer nivel. Se dice que la línea de relojes ‘boule’ está inspirada en un viejo reloj que Emile-Maurice Hermès (1871-1951) tenía sobre la mesa de su despacho en el 24 de la calle Faubourg-Saint-Honoré, en París.

La caja del Pendulette Boule mide 65 mm de diámetro. Es de acero y su cristal esférico es mineral. La maquinaria es de cuerda manual. Horas, minutos y pequeños segundos a las seis. Agujas Breguet ‘pomme évidée’ y los números árabes característicos de Hermès que dibujan una fuga en espiral. Se vende por 3.950 euros.

El Pendulette Boule Spirale es una bola de cristal de 88 mm de diámetro fabricada en oro blanco que pesa más de un kilo (1.063 g). El cristal está formado por dos semiesferas de cristal óptico con efecto lupa. Vaucher Fleurier ha construido para este reloj un calibre de cuerda manual sin precedentes. El H1951 tiene cinco barriletes que le permiten una reserva de marcha de 200 horas. La espiral de su esfera también es de oro blanco. Lo único que sobresale de la esfera es un pulsador situado a las seis a través del que se accede al mecanismo de remonte y puesta en hora. ¿Su precio?

Por cierto, la casa del mensajero de los dioses también es accionista de Leica (en 2001 compró el 30% de las acciones).