X Fathoms

‘Mechanical depth gauge’ o indicador mecánico de profundidad. Ese es el reto técnico que Blancpain ha decidido enfrentar con su nuevo modelo submarino X Fathoms. El indicador mecánico mide la profundidad en función de la presión hidrostática.

La membrana del profundímetro se encuentra en el fondo del reloj.

Los indicadores mecánicos de profundidad no tiene la precisión de los sistemas electrónicos. Como suele ser norma en el mundo de la alta relojería, el reto de los fabricantes es alcanzar la máxima precisión con sistemas estrictamente mecánicos.

La membrana del medidor de profundidad del X Fathoms está fabricada en una aleación de ‘metal amorfo’ que, según Blancpain, es el material ideal para este fin por sus propiedades elásticas y por su resistencia a la deformación constante.

La marca de Le Brassus asegura que esta opción permite reducir el espesor de la membrana a la mitad en comparación con el acero y ganar en sensibilidad y precisión. También permite evitar el riesgo de formación de microfisuras, dada la estabilidad de la aleación. Sin embargo, confiesan que «la naturaleza no lineal de la deformación de la membrana tuvo que ser corregida. La ingeniosa solución a este problema vino dada por el dentado asimétrico del piñón y la cremallera que compensan la curva de deformación de la membrana. La calibración individual de cada X Fathoms garantiza la máxima precisión de los datos sobre la profundidad».

Indicadores y funciones del X Fathoms.

Blancpain sostiene que su precisión en la escala de 0-15 m es de ± 30 cm. Una precisión que también persigue su maquinaria automática equipada con tres barriletes que le aseguran una reserva de marcha de cinco días. El mecanismo de regulación de la marcha del reloj incluye espiral de silicio, material inalterable frente a las perturbaciones magnéticas.

Símbolo nuclear en la esfera del Fifty Fathoms de 2010.

El X Fathoms es resistente al agua hasta 300 metros. Cuenta con una válvula de descompresión de helio para buceo de saturación y su bisel giratorio unidireccional mantiene el estilo gráfico de hace 60 años. También rinde homenaje al modelo original de 1953 reproduciendo en el fondo el icono de NO RADIACIÓN, un guiño al pasado que Blancpain ya había hecho en la reedición de 2010 del modelo Fifty Fathoms.

Con este lanzamiento la marca del Grupo Swatch se une a IWC, Jaeger Le Coultre y Favre Leuba que en los últimos años han lanzado al mercado modelos con profundímetro mecánico.

IWC Deep One.

IWC Deep Two.

JLC Master Compressor.

Fabre Leuba Bathy V.2.

Panerai Submersible Depth Gauge (PAM 193).

Como hemos comentado, en términos de precisión, los profundímetros electrónicos son, en general, más eficaces que los mecánicos. Quizá por eso Panerai optó por integrar un profundímetro electrónico en un reloj mecánico. La firma del grupo Richemont ha comercializado dos versiones de su modelo con profundímetro electrónico, el PAM 193 y el 307. Se trata de un reloj sumergible hasta 120 metros. El PAM 307 es una edición limitada a 500 unidades que fue dedicada en 2008 a la expedición Pangea, del aventurero Mike Horn. Su esfera es azul y el tratamiento luminiscente de sus índices y manecillas es de Super-LumiNova (no radiactiva). En cambio, la esfera del PAM 193 es negra y sus índices están tratados con tritio, que es un isótopo radiactivo del hidrógeno.

No son estos los primeros relojes en la historia que incorporan esta complicación. Les precedieron varios modelos en la década de los 60 del pasado siglo. Cualquier interesado puede disfrutar de ellos en este interesante enlace de la Zona Abisal del Foro de Relojes.

No se ha desvelado el precio del X Fathoms de Blancpain. Como referencia, podemos recordar que el JLC Master Compressor Diving Pro Geographic cuesta unos 19.500 euros.

Blancpain X Fathoms.

Índices y manecillas luminiscentes.

Hebilla de doble clavija.

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Brazas

Más allá del virtuosismo técnico, el X Fathoms de Blancpain tiene una presencia prodigiosa.

Blancpain X Fathoms.

Mide 55,65 mm de diámetro y 24 mm de grosor. La caja es de titanio con acabado satinado. Incluye dos medidores de profundidad mecánicos que ofrecen diferentes grados de precisión (de 0 a 90 metros y de 0 a 15 m), con un margen de error de 300 mm.

Blancpain asegura que su correa de caucho es la más compleja jamás concebida. Su estructura articulada en forma de alas se asemeja a la de una raya.

Utiliza un movimiento automático Blancpain 9918B (calibre 1315), con 5 días de reserva de marcha.

Esencial

«El diseño es la organización de materiales y procesos de la forma más productiva, en un sentido económico, con un equilibrado balance de todos los elementos necesarios para cumplir una función». Moholy-Nagy

Panerai Radiomir PAM 00373.

Dicen que cuando fuimos capaces de medir esa magnitud física que es el tiempo, nuestro cerebro cambió para siempre. El reloj nos empujó a organizar nuestras vidas en horas, días, meses y años con despótica precisión. Modificó nuestra manera de estar en el mundo. Ya no tiene remedio.

Del que se muestra junto a estas líneas han fabricado 199 unidades. Su caja de tipo Radiomir mide 47 mm de diámetro y es de platino. La maquinaria que mueve sus agujas de horas y minutos es el calibre Panerai P.3000, de cuerda manual, con tres días de reserva de marcha. El cristal es de Plexiglás, de 2,8 mm de grosor, y puede sumergirse hasta 100 metros de profundidad.

Fondo acristalado del PAM00373.

Detalle del 00373.

Se define como esencial aquello que constituye la naturaleza de las cosas. Desde ese punto de vista, este parece ser un reloj que se ajusta a dicha definición.

Flightmaster

Cualquier interesado en los relojes Omega debe visitar las páginas de Chuck Maddox en Internet. La información recogida en esta entrada sobre el Omega Flightmaster de la década de los setenta proviene fundamentalmente de sus trabajos.

El Flightmaster es uno de esos modelos que cuando era niño me hacía ir día tras día al escaparete de la relojería para quedarme embobado mirándolo durante un buen rato.

Omega Flightmaster (Ref. ST145.036).

 El Flightmaster es una variante del Speedmaster que Omega fabricó para aviadores desde 1969 hasta los primeros años de la década de los 70. La empresa de Bienne (Suiza) puso a la venta dos versiones de este modelo.

La referencia ST145.036 (calibre 911) monta el calibre de cuerda manual Omega 861, con la complicación de doble huso horario en el eje central de la esfera (en la imagen superior, la aguja de color azul). Esta función se controla con la corona situada a las diez. La corona colocada a las 8.30 horas mueve el bisel interior con escala sexagesimal. Los pulsadores del lado derecho controlan el cronógrafo de forma convencional.

Flightmaster 911 y 910.

El ST145.013 (calibre 910) también utiliza el calibre de cuerda manual 861, pero en la pequeña subesfera situada a la nueve, los segundos continuos se sustituyen por un dial de 24 horas con división día y noche (verde-negra).

Flightmaster calibre 911 con las agujas cronográficas amarillas.

Maquinaria de cuerda manual de un Flightmaster 911.

Este reloj comparte la caja con otros Omegas de la época como el Speedmaster Mark III. Sus dimensiones son 43 x 52 milímetros y 15 milímetros de grosor.

Del calibre 910 se fabricó una variante de oro macizo con la esfera de color claro. La cotización de esta versión se mueve entre los 17.000 y los 23.000 euros. Los de acero pueden comprarse por precios que van desde 1.800 a 3.200 euros.

Flightmaster calibre 910 de oro.

Fondo del Flighmaster de oro con el característico avión que todos llevan grabado.

Sin nombre

Hecho en Florencia.

La denominación Anonimo responde a una idea mercadotécnica: solo importa el producto; ni siquiera el nombre que tenga debe ensombrecer sus virtudes. Pero en nuestro mundo, hasta un producto sin nombre debe identificarse con una marca (una paradoja intencionada, muy ajustada al ingenio que los italianos tienen para vender sus productos).

La firma florentina se ha consolidado por el diseño y la calidad de fabricación de sus cajas. Utiliza maquinarias ETA y módulos Dubois Depraz para los cronógrafos.

En el nacimiento de la marca en 1997 participaron personas que habían estado vinculadas a Panerai hasta su venta al grupo Richemont (entonces Vendome) en 1993. Probablemente, esa experiencia ha hecho posible su supervivencia.

Anonimo Militare: Dual Time, Dual Time Drass Gold, Militare Crono, Militare Crono Drass, Militare Automatico y Militare Automatico Drass.

Los modelos de la línea Militare utilizan una caja de 43,4 milímetros con la corona o coronas (en el caso de los modelos con dos husos horarios) en el eje vertical, a las seis y a las doce. Muchos de ellos se venden con correas de cuero Kodiak, un tratamiento que permite que soporten inmersiones prolongadas sin deteriorarse. Los precios de las referencias con caja de acero se mueven entre los dos mil y los tres mil euros.

Anonimo no tiene detrás un grupo poderoso como es el caso de Panerai. Pero ya se sabe que el éxito es imprevisible incluso para quienes lo persiguen.

Anonimo Militare Vintage.

Waterproof marketing

En la feria de Basilea Porsche Design ha presentado la segunda versión del P’6780 Diver, su modelo para submarinistas y aficionados a la estética de este tipo de relojes. No incluye cambios importantes respecto a la versión de 2010. Las modificaciones son solo estéticas: la caja está recubierta de PVD y la esfera y las agujas tienen otra combinación cromática.

Porsche Design P’6780 Diver y Diver Black.

Cuando hace cerca de un siglo se popularizaron los relojes de pulsera, el siguiente reto fue poder llevarlos a cualquier sitio. También al fondo del mar. La hermeticidad era el desafío técnico. Fue Rolex quien en 1926 logró el primer reloj estanco con su hoy famosa caja Oyster.

El Porsche Design P’6780 Diver es fruto de un fracaso comercial. En 2005, Eterna (manufactura relojera adquirida por Porsche Design en 1995) lanzó al mercado el modelo Kon-tiki Concept Diver, un reloj sumergible hasta 1.000 metros, con maquinaria ETA 2892-A2, que destacaba por la originalidad de su caja abatible mediante una bisagra.

El Eterna Kon-tiki frente al Porsche Design.

El diseño de esta estructura tiene el propósito de bloquear la corona del reloj y así evitar que el tiempo restante de inmersión pueda ser alterado accidentalmente. Para acceder a la corona es necesario abatir la caja sobre el puente de titanio. Solo de esta forma se puede ajustar la hora y el bisel giratorio con el que se controla el tiempo de inmersión. Este ingenioso mecanismo también es determinante para que la hermeticidad sea tan grande (mil metros). El reloj estaba dedicado a la gesta náutica del aventurero noruego Thor Heyerdahl.

Las ventas no fueron las esperadas, por lo que las gentes del marketing de la casa pensaron que con un lavado de cara y el logotipo de Porsche Design en la esfera la cosa podía cambiar. Respecto al Eterna, el Porsche pierde el indicador de reserva de marcha y deja de ser un mecanismo oficialmente certificado como cronómetro (COSC). El Eterna Kon-tiki fue descatalogado y al Porsche le van mejor las cosas.

Porsche Design Ocean 2000.

El Ocean 2000 nació en 1983.

Ferdinand A. Porsche presentó su primer reloj de pulsera en 1972. Más tarde, en 1980, introdujo en el mercado el primer cronógrafo de titanio (Ref. 3700). El modelo de submarinismo Ocean 2000 se dio a conocer en el salón de Basilea de 1983. En esos años los relojes Porsche eran fabricados en colaboración con IWC. Ambas firmas mantuvieron una fructífera relación que terminó en 1997.

Fracciones

TAG Heuer cuida mucho su imagen de marca técnicamente vanguardista. Techniques d’Avant Garde (TAG) está unida a la firma relojera Heuer desde mediados de la década de los 80 del siglo pasado. El cronometraje es, desde hace casi un siglo, su seña de identidad más característica. En el último salón de Basilea han presentado el modelo Heuer Carrera Mikrograph, un cronógrafo mecánico que mide centésimas de segundo. Pero no viene solo.

Heuer Carrera Mikrograph 1/100ª y TAG Heuer Mikrotimer Flying 1000, que registra milésimas de segundo.

Le acompaña el cronógrafo TAG Heuer Mikrotimer Flying 1000, un reloj mecánico experimental que registra milésimas de segundo. El Carrera Mikrograph es un cronógrafo mecánico de pulsera con rueda de pilares integrada capaz de medir centésimas de segundo con su aguja central saltante. Combina dos escapes que vibran respectivamente a 28.800 (el del reloj) y 360.000 alternancias por hora (el del cronógrafo). El reloj tiene una reserva de marcha de 42 horas; la del cronógrafo es de 90 minutos. Se trata de una edición limitada a 150 piezas, que cuesta 37.000 euros.

Maquinarias de los dos cronógrafos Heuer vistas a través de sus fondos de cristal de zafiro. Ambos llevan dos escapes independientes.

El modelo experimental Mikrotimer Flying 1000 es el primer cronógrafo mecánico de pulsera del mundo capaz de medir e indicar la 1/1000ª de segundo. Su órgano regulador oscila a una velocidad de 3.600.000 alternancias por hora. Es una pieza única.

La precisión en la medición de la fracción de tiempo más pequeña forma parte del ADN de TAG Heuer. El Mikrograph de 1916 fue el primer artilugio mecánico de la historia capaz de medir centésimas de segundo. El Microtimer de cuarzo de 2002 medía milésimas de segundo. Un mecanismo que también lleva el reloj reversible (mecánico de cuerda manual por una cara y de cuarzo, por la otra) Monaco Sixty Nine. Con mecanismo de cuarzo, el mérito no es el mismo; pero es TAG Heuer quien no duda en comecializarlos.

Microtimer. Ref. CS111C. FT6003.

TAG Heuer Monaco Sixty Nine. Ref. CW9110.FC6177.

Al entrenador del Real Madrid José Mourinho se le ha visto con cierta frecuencia con estos dos últimos modelos en la muñeca.

Mou, con el Microtimer.

Mou, con el Monaco Sixty Nine.